miércoles, 20 de abril de 2011

Necesidades.

(Silencio) Un ruido invade mi cuarto, hago un intento de medio abrir los ojos para descubrir la causa de ese ruido; es el despertador. Sin ningún tipo de garbo toco cualquier botón para acabar con ese sonido. Me estiro, abro bien los ojos y me levanto. Me dirijo hacia al baño para lavarme la cara, vuelvo a mi cuarto pasando por el salón, saludo a mi madre y sigo mi camino. Me visto sin ningún tipo de prisa, me peino, me aliso el pelo..todas esas cosas que hacen que sea yo misma. Miro el reloj; 8.26, llego tarde, cojo la mochila para dirigirme a la rutina, el colegio.
Subo escuchando música y conversando con mis amigas, que desde el primer momento del día me sacan una sonrisa. Se acaba el camino. Ya hemos llegado, estamos en la puerta del colegio. Miro desconsolada todos los lados, mi mirada busca algo, nadie sabe el que, entonces a lo lejos te veo, eres tu, te estaba buscando, llegas tan guapo como siempre. Me miras te sonrió, te acercas, te miro me miras, nos miramos. Es otra mañana perfecta. Las clases comienzan, los bostezos no paran, los ojos se cierran, entonces pienso en lo que me dijiste. Es lunes pero mira mañana ya es Martes y el siguiente miércoles, y claro luego viene el jueves que ya solo hay clases por la mañana, acompañado del viernes que ya es el último día.
Pasan horas y horas, suena el timbre, el definitivo timbre, el que da fin a los estudios, por hoy. Llego a casa, dejo la mochila tirada en cualquier lado, me quito los altos zapatos y me tumbo en el sofá. Al poco rato me levanto y decido comer, termino y sin esperar ni un minuto más cojo el teléfono y te llamo, recordándote que tenemos que ir al gimnasio, que traigas el MP3, la botella de agua, y todos esos caprichos que tú me consientes. Vamos a hacer ejercicio, después de haber quemado unas cuantas calorías, y haberme rizado bien el flequillo nos duchamos, nos preparamos y volvemos a casa.
Entro y todos estáis esperándome con una sonrisa para cenar, me siento en la mesa, todos contamos nuestras aventuras y problemas mientras cenamos. Al terminar de recoger, barrer, y todas esas aburridas tareas me dirijo hacia mi acuarto, hacia mi adicción; el ordenador. Lo enciendo, y sin darle tiempo a cargarse abro el tuenti y el msn. Me conecto, tu me hablas, ellas me hablan, y dos personas con las que no suelo estar en el día a día me hablan.
Es tarde, mis padres me dan el beso de buenas noches, apago el ordenador, me acuesto, el sueño empieza a invadir mi cuerpo, pero mi conciencia no está tranquila, algo falta en para completar el día, ¡Ya está! Ya recuerdo lo que es, es tu llamada, cojo el móvil desesperada te llamo y hablamos un rato de todo lo grande que es lo nuestro, entonces te digo que lo siento mucho pero que no puedo más que tengo que irme a dormir, me repites todo lo que soy para ti y yo más de lo mismo. Costosamente cuelgo, pienso en todo lo que tengo y sonrió. Se que dormiré bien, ya que soy feliz, feliz por teneros a vosotros.

1 comentario:

  1. Tranquila, que el colegio también tiene su lado bueno. Me ves durante medio día, cinco días por semana. Saco fotos, te doi masajes...¡Te quejarás!

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