Porque te empeñas en complicarlo todo y yo en agarrar las palabras con fuerza, para que no vuelen siguiendo el camino de la ilusión. No deberíamos ofrecer lo deseado si no estamos dispuestos a darlo, como ofrecer una onza de chocolate y pedir que no la comas. No se puede, no.
Dar uso a todos los sentidos. Comenzar con una mirada, una mirada que provoque sonrisas, y que del mismo modo estas den paso a las caricias y vengan acompañadas de besos. Que el 'piérdete' se convierta en un 'piérdete en mi' mientras sonríes traviesamente y yo muerdo mis labios.
La noche será lo larga que quieras, tú limítate a perderte en estos labios rosas y negras pestañas, no hay perdida. Y dejar mi marca en ti, para que me recuerdes. Un recuerdo dulce, chocolateado.
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